octubre 26, 2010
por alsaria
Sonido en sociedad.
Israel Martinez
www.israelm.com
Ponencia dada en el festival “Visiones Sonoras”Noviembre 26 2007 . Morelia, México.
.
La idea de trabajar con el sonido como materia prima para diversos fines estéticos o incluso formatos, artísticos o no, viene desarrollándose desde hace varias décadas. Hoy en día, las herramientas tecnológicas han tendido puentes entre los usuarios y las formas de creación, haciendo que vivamos en un mundo influenciado por las nuevas tecnologías, tanto para uso profesional, cotidiano e incluso como entretenimiento, sobretodo en las metrópolis o las ciudades de cierto desarrollo económico y social.
Hoy, la gente está un poco más acostumbrada a la audición del ruido, o del sonido más allá de su concepción musical, armónica, rítmica, tonal, etc. Si quisiéramos convocar a nuevos públicos para las artes sonoras, las músicas electroacústicas o experimentales, tendríamos que ser conscientes en la manera en que se plantean las cosas ante la gente y buscar una forma accesible que resulte fácil de entender. Entonces por qué no utilizar las herramientas a las que están habituados para explicar un poco estas manifestaciones artísticas que tienen como base el sonido.
En general, el concepto que tiene la sociedad sobre la música electrónica se refiere a la música bailable compuesta con medios electrónicos para fiestas, clubes, bares o ambientes festivos, congregaciones masivas, etc. La gente desconoce el ámbito académico y sobretodo el carácter de investigación, exploración, experimentación que incluso rebasa el espectro artístico, es decir, los estudios acústicos, científicos, biológicos, etc. Cuando la gente escucha músicas experimentales electrónicas jamás tiende a relacionarla con esa idea festiva que tienen de la música electrónica.
De lo que sí es consciente es de este mundo de sonidos sintéticos, extraños, deformes, que siempre tienden a catalogarse como ruido. Lo que la sociedad en general no ha analizado y asumido, es que vive rodeada por estos sonidos sintéticos, procesados, empaquetados en tecnología y resultado de estas investigaciones, experimentaciones o exploraciones, con fines artísticos o, simplemente, laborales.
La telefonía celular ha puesto en boga melodías y sonidos sintéticos que suelen ser del agrado del usuario. Pasar tiempo en la computadora representa estar escuchando sonidos sintéticos tan peculiares como el encendido de los procesadores, las alarmas propias del sistema y el software, o los ritmos “experimentales” que provocan los mensajes del Messenger.
Las aglomeraciones y sus resultantes sonoras. La sinfonía de motores en cualquier alto o en los pasos a desnivel. Los bruscos cambios de velocidad en un autobús público. El sonido apabullante de las máquinas en las plantas industriales, la bomba del agua, el taladro del vecino. Pasamos mucho más tiempo del que creemos, o del que racionalizamos, en relación con los sonidos no musicales o lo que llamamos comúnmente ruido.
En el ámbito de las artes, una de las disciplinas que logra mayor convocatoria es el cine, que además en esencia es una rama multidisciplinaria al utilizar el sonido, la teatralidad y la poética en su forma y fondo. Si lográramos quitar la imagen en una película y dejáramos el sonido en una sala con asistentes, estos podrían tener un inmejorable acercamiento al tratamiento del sonido como disciplina artística, incluso un poco a la acusmática y en general a la exploración del sonido.
Cuando algunas personas se encuentran ante una situación en concierto o simplemente escuchando música experimental, electroacústica u obra sonora, su primer comentario suele ser de asombro ante la audición de muchos sonidos ruidosos en conjunto y casi inmediatamente hacen referencia al cine. Mostrando mi trabajo en mi estudio a varios amigos, familiares y otra gente que tiene escasa o nula experiencia con las artes sonoras he recibido comentarios como:
- “¿No has pensado en trabajar musicalizando películas?”
- “Suena como en el cine, como ruidos y atmósferas de un lado para otro”
- “Es como si le quitaras los diálogos al cine”
Bajo esta perspectiva, quizá sería más sencillo acercar a nuevos públicos con una previa explicación que, si bien no intentara engañar o utilizar al cine como pretexto, si sensibilizara a través de ejemplos cotidianos como la experiencia de ir a una sala de cine, para entender las estéticas o disciplinas que usan el sonido como materia de exploración.
Estamos más cerca del ruido de lo que imaginamos, muchas veces en medio. Hay que expresárselo a la gente. No puede ser posible que un técnico que labora en una casa televisora diga que odia la música electrónica, cuando todo el día se programan sonidos, frases o gestos sintéticos sonoros para vestir y musicalizar la programación, anuncios y cortinillas del canal. No puede ser que un director de teatro niegue la música experimental cuando utiliza paisajes sonoros, ambientes sintéticos y sonidos atonales en sus obras. La educación o sensibilización es más sencilla de lo que parece, pero para que esto se dé tenemos que empezar por convencernos de que nuestro trabajo tiene que salir a las calles y dejar el egocentrismo académico y/o experimental. Tenemos que devolver a la sociedad lo que hemos “mamado” de ella a través de experiencias cotidianas que alimentan nuestra creación, que son fuente de inspiración, tenemos que ennoblecer estas disciplinas, por mas avant-garde que puedan parecer.
Música electrónica, música experimental, nuevas generaciones
Hace dos años, en la primera edición del Festival Visiones Sonoras, el compositor y artista sonoro Rogelio Sosa dio una conferencia donde dejo en claro su postura hacia el escaso interés de la academia en términos de música electroacústica, a lo que pasaba en otros circuitos como la música experimental o la electrónica alternativa. Comentó que un festival de música electroacústica era casi como un Congreso de Doctores, en donde todos se saludan, se felicitan y enaltecen su trabajo, unos a otros sin salir de esa pequeña esfera…..
continua en http://www.artesonoro.net/artesonoroglobal/Israel.html
Comentarios recientes